Cuatro factores que definen tu perfil como inversor

Nadie se queda indiferente cuando le hablan de obtener rentabilidad elevada de sus ahorros. Cada uno ha de enfrentarse a evaluar con sinceridad su propio confort emocional con respecto al riesgo que asume, incluso si cuenta con un asesor `experto´ que le asegura que lo tiene todo controlado.

Cuando nos hacen una tentadora oferta de alta rentabilidad y nos explican con honestidad sus riesgos, tendemos a no escuchar esa segunda parte obviando sus consecuencias. Es importante, ante todo, que seamos honestos con nosotros mismos y que busquemos personas que nos expliquen este tipo de propuestas con la claridad suficiente, en un lenguaje que entendamos. Esto no debe evitar que podamos participar de las propuestas con ilusión, siempre que consideremos las respuestas a las siguientes cuatro preguntas que nos ayudarán para conocer como es nuestro perfil real como inversores y para establecer el nivel de riesgo que toleramos.

Cuatro cuestiones básicas:

  • ¿Cuál es el horizonte o plazo temporal de la inversión que te proponen?

Es importante que evalúes tus necesidades de liquidez y las ajústalas a tus expectativas. Si necesitas ingresos recurrentes procedentes de tus inversiones podrás asumir un riesgo menor que si el objetivo de la inversión es sólo la acumulación de capital. Cuanto más largo sea ese horizonte mayor riesgo podrás asumir, ya que está demostrado que, a largo plazo, las inversiones de mayor riesgo (renta variable) casi siempre proporcionan mayores rentabilidades y, además, el paso del tiempo hace que sus fluctuaciones a corto plazo se vean más que compensadas por su superior rentabilidad media

  • ¿Cuál es tu aversión al riesgo? 

Deberás conocer exactamente la volatilidad prevista de la inversión e imaginarte en el peor de los escenarios, evaluando si eres capaz de asimilar y tolerar esas circunstancias.

  • ¿Cuál es tu situación financiera personal actual? 

Cuanto más desahogada sea esta, mayor riesgo podrás asumir de forma absoluta, ya que dependerás menos del resultado de la inversión para satisfacer las necesidades básicas diarias.

  • ¿Cuál es tu grado de cultura financiera?

Si eres un inversor experto y conoces bien los mercados y sus fluctuaciones, en general, podrás soportar con mayor comodidad épocas de gran volatilidad en la rentabilidad de tus inversiones. Si eres un inversor poco experimentado y con pocos conocimientos financieros, aguantar estos vaivenes será más difícil, sobre todo si no tienes facilidades para poder hablar con tu asesor para que te explique realmente en qué punto está el mercado.

Evalúa cada una de estas cuestiones del 1 al 5 y enfréntate con honestidad a tus propias posibilidades de éxito y confort. Teniendo en cuenta la situación de máximo riesgo, que sería 20 puntos, todo lo que se encuentre por debajo de 15 hará que debas replantearte muy seriamente si eres una persona que puede enfrentarse a inversiones basadas en gestión de alto riesgo, por muy tentadoras que sean las condiciones de rentabilidad.

Por supuesto que si el conflicto es solo con la formación, eso tiene solución: no dejes de formarte para distinguir las verdaderas oportunidades que se presentan en el mercado, y busca y exige información acerca de todo lo que te propongan a la hora de invertir. No solo adquirirás conocimiento, llegarás a entender el mundo de las inversiones con la serenidad y el realismo necesario, y podrás participar de forma sensata en la enorme ilusión que produce participar de una nueva forma de extender las expectativas de rentabilidad de tu dinero fuera de los cánones más o menos convencionales a los que estamos acostumbrados.

En muchas ocasiones es positivo, en los momentos de máximo riesgo, dejar de escuchar las noticias económicas y las opiniones que inundan los medios, porque en su mayoría están concebidas para mover los rebaños de inversores en la dirección adecuada para llegar lo antes posible a terminar los ciclos de acumulación de capital.

Escrito por: Teresa Romero
Presidenta de ANATTEA Gestión.