El apego de los españoles a la banca

El pasado 3 de noviembre se conocieron los datos de IV Barómetro del Ahorro, elaborado por el observatorio Inverco, en el que se hace una radiografía del ahorrador español. Para ello, se realizó una encuesta entre 1.400 personas en toda España durante el pasado mes de septiembre. Las cifras hablan por sí solas: el 59% los ahorradores siguen prefiriendo contratar sus productos de ahorro a través de las oficinas de los bancos. 

Muy lejos de estas cifras aparece en segunda posición, con el 16%, el asesor de banca privada o personal presencial (el no presencial, 5%); le siguen las webs de las entidades financieras, con el 13%; el asesor financiero independiente, con el 4% y el servicio de banca telefónica, en datos de este IV Barómetro, elaborado por el Observatorio Inverco. Esto pone de manifiesto que en España tenemos un claro síndrome de dependencia bancaria, a pesar de escándalos como los de la preferentes, las cláusulas suelo, el aumento de las comisiones bancarias y un suma y sigue. El ahorrador español sigue contratando los productos en la sucursal, probablemente, del mismo director que le vendió estos productos en el pasado.

En lo que respecta a los canales de información sobre productos financieros preferidos por el ahorrador español, la sucursal bancaria sigue ocupando el primer puesto del ranking, con un porcentaje del 60%. Eso supone un ligero repunte frente al 54% del año anterior, pero es menor que el 76% que se registró en el mismo informe del año 2011.

Si hablamos de productos financieros concretos, los españoles vuelven a apostar de nuevo por las grandes redes de distribución bancaria para contratar, por ejemplo, fondos de inversión, a diferencia de lo que ocurre en otros países.

Desde Inverco se señala que el ahorrador se informa por diversos medios, pero a la hora de la contratación del producto financiero, realmente quiere una presencia física. Este informe señala también que la venta online debe aumentar su penetración en las generaciones futuras, no sólo por las nuevas tecnologías, sino también por el empuje que las entidades financieras están dando a estos canales de distribución, dentro de su estrategia de reducción de costes.

Otro dato relevante es que, desde el año 2009, cuando empezó a hablarse de crisis en España, el porcentaje de ahorradores conservadores prácticamente se ha triplicado, pasando del 26% al 62%. También pasa del 31% al 50% el ahorro para cubrir imprevistos, mientras sube del 25% al 30% en el mismo período el destinado a generar un complemento para la jubilación, concienciados quizás de que será necesario en el futuro un complemento privado para las pensiones públicas.

Ese carácter conservador de los ahorradores se muestra en que el peso de los depósitos en cartera ha pasado, desde la crisis, del 39% al 63%. Y ello, pese a su menor rentabilidad por los tipos de interés cada día más bajos. Los planes de pensiones suben del 38% al 47%.

El concepto de seguridad prevalece sobre otros a la hora de contratar un producto financiero. La seguridad y la rentabilidad continúan siendo los principales factores a la hora de tomar una decisión de inversión. Además, los ahorradores valoran la rentabilidad y la liquidez de los fondos de inversión. Mientras, la confianza es el atributo más reconocido a los planes de pensiones, depósitos, seguros y activos de renta fija. Por último, la fiscalidad se mantiene como uno de los tres principales atributos en fondos y planes.

Escrito por: Javier Blanco Cuñado
Director General de ANATTEA Gestión.