Protege tu cartera: Fondos de Retorno Absoluto

La mayoría de inversores con perfil conservador duermen tranquilos teniendo su patrimonio repartido únicamente entre renta variable y renta fija. Esta sensación de tranquilidad es normal, ya que está aceptado por la industria financiera que una cartera conservadora debe invertir aproximadamente un 75% en renta fija y un 25% en renta variable. Además, históricamente ha sido una asignación de activos acertada, ya que en años de grandes caídas en las bolsas, la renta fija suele compensar al servir como refugio.

Sin embargo, el efecto distorsionador que han tenido las intervenciones de los grandes bancos centrales en los últimos años hace más probable una caída simultánea en bonos y bolsas. De hecho, se ha notado una mayor correlación entre renta fija y renta variable, por lo que no se puede descartar incluso una caída importante en ambos mercados.

De todas formas, independientemente de que esto vaya a ocurrir o no, creo que siempre es recomendable añadir un elemento más en la diversificación de una cartera, y esto puede hacerse gracias al retorno absoluto.

Los fondos de retorno absoluto no tienen la rentabilidad garantizada, por supuesto. Sí que deberían por definición estar descorrelacionados con los mercados, ya que no tienen un índice de referencia. Son fondos que pueden estar tanto comprados como vendidos (pueden ganar con los mercados cayendo) y que pueden invertir no sólo en bolsa o bonos, sino también en divisas o materias primas.

Básicamente, la rentabilidad de este tipo de fondos depende de la habilidad del gestor, y no está condicionada por la rentabilidad que hayan tenido los mercados a cierre del año.

Una mayor diversificación reduce de forma significativa la volatilidad (el riesgo) de una cartera, y la hace mucho más estable en cualquier escenario de mercado, pero se nota mucho más en épocas bajistas.

Los fondos de retorno absoluto, sobre todo los basados en estrategias de trading, suelen tener un mejor comportamiento cuando aumenta la volatilidad en los mercados. Los aumentos de volatilidad suelen ocurrir en fases bajistas por lo que, en un posible escenario de caída tanto de las bolsas como de la renta fija, un fondo de retorno absoluto es probable que esté en positivo y compense las pérdidas.

En mi opinión, y debido a estas ventajas que he comentado, la industria debería replantearse la asignación de activos y considerar la posibilidad de asignar un porcentaje de retorno absoluto a las carteras de sus clientes.

Conoce más sobre nuestra filosofía de inversión y las características de los fondos de Anattea Gestión en www.anattea.com